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domingo, 2 de septiembre de 2012

VIAJE A SOLSONA III

El sábado por la tarde después de dormir una buena siesta (había que recuperar fuerzas del paseo de la mañana), decidimos probar el spa.
Hoy en día en cuanto tienes una sauna y un jacuzzi, ya tienes un spa, la verdad, es que esperábamos por lo menos una pequeña piscina, porque aunque el spa está en los bajos del hotel, al lado tienen el parquing en otro edificio, y pensábamos que estaría allí; el spa consistía en una ducha normal, una ducha fría de cubo, un recipiente con hielo, sauna seca y sauna húmeda y un jacuzzi para 4 que fueran muy amigos.

Así que al final, en menos de una hora estábamos de vuelta a la habitación, mientras yo me lavaba el pelo, Roberto aprovechó para dormir otra siesta, ya que aunque el hotel tenía WIFI, no se si era nuestra habitación, o era en todas igual, el caso era que aunque le llegaba la señal muy fuerte, no se conectaba, o si se conectaba, se volvía a desconectar al poco tiempo.

Después de su siesta y mi acicalamiento, salimos a dar una pequeña vuelta, hasta la hora de la cena, en la que teníamos reservada mesa, para disfrutar de la cena degustación incluida en el pack de regalo.

Restaurante el Bufi


En el menu degustación estaban incluidas 2 copas de vino a elegir entre blanco, tinto o rosado, yo me decanté por el vino blanco que era de la zona de Tarragona y Roberto eligió un tinto que era de la zona de LLeida, luego nos dejaron las botellas en la mesa y el agua qe pedimos tampoco nos la cobraron.
El menu consistia en un aperitivo, un entrante, un primero, un segundo y un postre:

CENA EN EL BUFI, RESTAURANTE DEL HOTEL SAN ROC EN SOLSONA


El aperitivo consistia en un buñuelo de gamba con salsa romesco caliente servida en un vaso de chupito.


CENA EN EL BUFI, RESTAURANTE DEL HOTEL SAN ROC EN SOLSONA
El entrante era un carpaccio de buey con rúcula, berros y parmesano con una salsa tártara muy buena.

CENA EN EL BUFI, RESTAURANTE DEL HOTEL SAN ROC EN SOLSONA

El primero era una  vichisoisse de papaya con crujiente de queso, lástima que en el fondo llevaba una reducción de vinagre de Módena, que era excesiva, pues se notaba demasiado, además estaba solo tibia, no fría y el crujiente era difícil comerlo,
CENA EN EL BUFI, RESTAURANTE DEL HOTEL SAN ROC EN SOLSONA

De segundo plato podíamos elegir entre cordero hecho a baja temperatura y salmón; nos decantamos los dos por el salmón porque nos parecía más seguro, ya que lo de la baja temperatura no lo teníamos muy claro, pero pese a su buena presencia, el salmón estaba demasiado poco hecho en el centro y las verduras de guarnición solo estaban escaldadas.

CENA EN EL BUFI, RESTAURANTE DEL HOTEL SAN ROC EN SOLSONA

Y por último nos dijeron que había tatin de manzana, que al final se transformó en un crujiente de manzana, al que en el fondo del plato pusieron excesiva cantidad de sirope de caramelo y de fresa.



Después de cenar dimos otro paseito por la ciudad. Al día siguiente teníamos previsto ir a comer a Lleida con la familia de mi marido, pero antes de llegar pasamos por la baronía de San Oisme, un lugar recóndito al que iba Roberto de excursión de jovencito con sus compañeros, iban andando desde la estación más cercana, un paseo de por lo menos 2 horas, para pasar allí el día y volver a casa ese mismo día.

2 comentarios:

  1. No sempre està tot a les alçades de les expectatives, però estic segura que tot i així haurà estat una escapada fantàstica, oi? Només per poder fer aquestes excursions ja val la pena! I Solsona és un poble molt bonic...

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  2. La verdad es que lo pasamos muy bien y Solsona me pareció preciosa. Mi marido decia que en el hotel,todo estaba bien pero que era cutre-lux, un quiero y no puedo, aun y así a mi me gustó mucho la estancia.

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